“Con frecuencia en otoño vemos formaciones de gansos volando hacia el sur. Lo hacen en forma de “V”. La ciencia ha descubierto el porqué algunas aves lo hacen de esta forma. Se ha comprobado que cuando cada pájaro bate sus alas produce un movimiento en el aire que ayuda al pájaro que va detrás de él. Volando en “V” la bandada completa aumenta por lo menos un 71% su poder, más allá de lo que lograría cada pájaro si volara solo. Cada vez que un ganso se sale de la formación, siente inmediatamente la resistencia del aire, se da cuenta de la dificultad de hacerlo solo y regresa rápidamente a la formación para beneficiarse del poder de los compañeros que van delante y ayudar a los que van detrás.
Cuando el líder de los gansos se cansa, se pasa a uno de los puestos de atrás y otro ganso toma su lugar. Los biólogos han observado que los gansos que van detrás producen un sonido propio de ellos para alentar a los que van delante a mantener la velocidad. Finalmente, cuando un ganso se enferma o cae herido por un disparo, otros dos gansos se salen de la formación y lo siguen para ayudarlo y protegerlo. Se quedan acompañándolo hasta que esté nuevamente en condiciones de volar o hasta que muere y, solo entonces, los dos acompañantes vuelven a su bandada o se unen a otra.”
La naturaleza siempre es fuente de enseñanza. En este caso las aves nos dan una lección sobre el valor de:
- la sinergia (el movimiento conjunto y coordinado de las alas)
- el líder (el que va en el vértice de la “V”, al frente, haciendo el mayor esfuerzo y dando el ejemplo)
- la colaboración (como rotan para recuperar fuerzas)
- la flexibilidad (la formación cambia, el equipo es dinámico)
- la orientación al objetivo (volar hacia el sur)
- la motivación (el sonido de los que van detrás)
- la solidaridad (ayudar y proteger a quienes lo necesitan)
Hace unos años atrás, las teorías del liderazgo y la conducta humana se basaban fundamentalmente en la creencia de que las personas eran movilizadas por el interés propio. Ser racional implicaba seguir el interés propio para satisfacer necesidades. El ser humano era “racionalmente egoísta”.
Nuevos paradigmas se han abierto y nuevas formas de hacer negocios han surgido. Google y Facebook no pueden ser explicados por la teoría del interés propio. Mucho menos Wikipedia.
Investigaciones recientes demuestran que el ser humano es mas cooperador de lo que se creía. Hay nuevas formas de trabajar como el coworking, y de conseguir fondos como el crowdfounding. A la mutación y selección natural, como principios de la evolución de la especia humana, se le suma la cooperación natural. Afortunadamente, con el tiempo, nos estamos pareciendo a los gansos.
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